lunes, 17 de junio de 2013

El Agua y el Cuerpo Humano

El agua del cuerpo humano

El agua es el principal componente del cuerpo humano, posee un 75% de agua al nacer y cerca del 65% en la edad adulta. Aproximadamente el 65% de dicha agua se encuentra en el interior de las células y el resto circula en la sangre y baña los tejidos. Es imprescindible para la existencia del ser humano, ya que no puede estar sin beber agua más de cinco o seis días sin poner en riesgo su vida. El cuerpo pierde agua por medio de los excrementos, la transpiración y la exhalación del vapor de agua en nuestro aliento, en función del grado de actividad, temperatura, humedad u otros factores.


Agua para beber: necesidad del cuerpo humano
El cuerpo humano está compuesto de entre un 55% y un 78% de agua, dependiendo de sus medidas y complexión. Para evitar desórdenes, el cuerpo necesita alrededor de siete litros diarios de agua; la cantidad exacta variará en función del nivel de actividad, la temperatura, la humedad y otros factores. La mayor parte de esta agua se absorbe con la comida o bebidas (no estrictamente agua). No se ha determinado la cantidad exacta de agua que debe tomar un individuo sano, aunque una mayoría de expertos considera que unos 6-7 vasos de agua diarios (aproximadamente dos litros) es el mínimo necesario para mantener una adecuada hidratación. La literatura médica defiende un menor consumo, típicamente un litro de agua diario para un individuo varón adulto, excluyendo otros requerimientos posibles debidos a la pérdida de líquidos causada por altas temperaturas o ejercicio físico. Una persona con los riñones en buen estado tendrá dificultades para beber demasiado agua, pero —especialmente en climas cálidos y húmedos, o durante el ejercicio— beber poco también puede ser peligroso. 
El cuerpo humano es capaz de beber mucha más agua de la que necesita cuando se ejercita, llegando incluso a ponerse en peligro por hiper-hidratación, o intoxicación de agua. El hecho comúnmente aceptado de que un individuo adulto debe consumir ocho vasos diarios de agua no tiene ningún fundamento científico. Hay otros mitos sobre la relación entre agua y salud que poco a poco van siendo olvidadas.
Una recomendación sobre consumo de agua de la Plataforma de Alimentación y Nutrición señalaba:
"Una cantidad ordinaria para distintas personas es de un 1 mililitro de agua por cada caloría de comida. La mayor parte de esta cantidad ya está contenida en los alimentos preparados"
FNB, Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos, 1945
La última referencia ofrecida por este mismo organismo habla de 2.7 litros de agua diarios para una mujer y 3.7 litros para un hombre, incluyendo el consumo de agua a través de los alimentos. Naturalmente, durante el embarazo y la lactancia la mujer debe consumir más agua para mantenerse hidratada. Según el Instituto de Medicina —que recomienda una media de 2.2 litros/día para una mujer, y 3.0 litros/día para un varón— una mujer embarazada debe consumir 2.4 litros, y hasta 3 litros durante la lactancia, considerada la gran cantidad de líquido que se pierde durante la cría. También se señala que normalmente, alrededor de un 20% del agua se absorbe con la comida, mientras el resto se adquiere mediante el consumo de agua y otras bebidas. El agua se expulsa del cuerpo de muy diversas formas: a través de la orina, las heces, en forma de sudor, o en forma de vapor de agua, por exhalación del aliento. Una persona enferma, o expuesta directamente a fuentes de calor, perderá mucho más líquido, por lo que sus necesidades de consumo también aumentarán.
Fuente: Wikipedia

lunes, 10 de junio de 2013

Agua


Agua, del latín aqua, es una sustancia cuyas moléculas están compuestas por 2 átomos de hidrógeno y uno de oxigeno llamado H2O.
Es un liquido inodoro (sin olor), insípida (sin sabor) e incoloro (sin color), y también puede hallarse en su forma sólida conocido como hielo, y en su estado gaseoso llamado vapor.
El agua cubre cerca del 71% de la superficie de la corteza terrestre, osea cubre la mayor parte de la Tierra, principalmente en los océanos  con el 96,5% del agua total, los glaciares y casquetes polares en el 1,74%, y el resto 0,04% entre lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.
El agua forma los océanos  los ríos y las lluvias, además de ser parte constituyente de todos los organismos vivos.
En el área físico  la circulación del agua en los ecosistemas se produce por un ciclo que consiste en la evaporación o transpiración, la precipitación y el desplazamiento hacia mar.
El agua es un elemento común del sistema solar, según los últimos descubrimientos, es el material base de los cometas y el vapor compone sus colas.
Se estima que aproximadamente el 70% del agua dulce se usa para agricultura, y en la industria absorbe un 20% del consumo mundial, empleándose en tareas de refrigeración, transporte y como disolvente de una gran variedad de sustancias químicas  El 10% restante, es en el consumo doméstico.
El agua es esencial para todo tipo de vida, incluida la humana. El agua potable se ha incrementado en las últimas décadas.
Existe dos tipos de aguas principales: el agua salada y el agua dulce.
Agua Salada
Es el agua del mar, es una solución que compone a los océanos y a los mares de la Tierra. 
Es salada por la concentración de sales minerales disueltas que contiene un 3,5% como media, entre las que predomina el cloruro sódico, conocido como sal de mesa.



Agua Dulce
Contiene una cantidad mínima de sales disueltas (a diferencia del agua del mar), especialmente cloruro sódico.
El ser humano, a través de un proceso llamado potabilización, del cual obtiene agua potable, apta para el consumo humano.